viernes, 5 de junio de 2015

Como crear un Club de Lectura (Segunda parte)

3. ELABORACIÓN
3.1. Primeros pasos
Para reunir a cinco jóvenes, diez niños o diez adultos dispuestos a compartir sus lecturas y las emociones que ellas despiertan el primer paso es la propaganda.
Hay que divulgar la actividad por todos los medios disponibles, por ejemplo:
  • octavillas entregadas en mano, situadas en los mostradores de préstamo de las bibliotecas o buzonadas en toda la localidad
  • visitas personales a los centros de enseñanza
  • publicación de la noticia en los medios de comunicación escritos, hablados e incluso en los canales de televisión local
  • carteles impresos o confeccionados manualmente situados en lugares visibles
  • llamadas telefónicas o cartas a las asociaciones culturales, de vecinos, de mujeres (es sabido que hoy en día son ellas las que más leen)...
Si se usan octavillas, resulta especialmente útil explicar en ellas lo que se hace y lo que no se hace en un club de lectura, para que los posibles usuarios se formen una idea exacta, por ejemplo, conviene decir que:
  • no se lee en alto en las sesiones (a algunas personas puede darles vergüenza)
  • no hay que intervenir forzosamente en los debates
  • no tiene que comprarse el libro cada uno
  • no hay que pagar nada para pertenecer al club
  • sí se lee en casa, de una forma personal
  • se puede acudir a las reuniones aunque no haya dado tiempo a leer todo el fragmento marcado
  • sí se ven películas basadas en las novelas que se van leyendo
  • sí se hacen actividades culturales complementarias
También conviene incluir una lista de los libros que se van a leer en los primeros meses, y que deben ser títulos muy atractivos: sobre todo novedades y bestsellers.
A medida que las personas van mostrando su interés por participar en el club de lectura hay que hacer una toma de datos en unas hojas que entre otros posibles, tendrán los siguientes epígrafes:
  • nombre
  • dirección
  • teléfono
  • si es una biblioteca la promotora del club, el número de socio
Cuando cada persona rellene su hoja (ficha inscripción) hay que comunicarle que se le convocará a la primera reunión en cuanto se den las condiciones para arrancar, es decir, cuando se haya reunido el número mínimo del que se ha hablado en el apartado 2.1.
No hay que desanimarse si, cuando se hace la convocatoria, la respuesta es menos entusiasta de lo que en un principio se esperaba. Si hay un momento crítico a la hora de formar un club de lectura es el inicio. Una vez puesto en marcha, aparece el mejor método de divulgación posible: el boca a boca. Los primeros lectores se lo suelen recomendar a sus conocidos, y así es como el club empieza a crecer.
En poblaciones pequeñas es posible que la primera convocatoria obtenga una respuesta pobre. Si no se reúne el número de personas que permite arrancar, hay que dejar pasar unos meses y volverlo a plantear más tarde. A la segunda el club suele salir adelante. Las personas necesitan tiempo para asimilar una nueva actividad y vencer la pereza inicial.

3.2. Desarrollo
Las condiciones ideales para el funcionamiento de un club son las siguientes:
  • frecuencia semanal para las reuniones
  • longitud aproximada de una hora y media para las sesiones
  • un entorno en el que estén presentes los libros como lugar de reunión
  • colocación del grupo en círculo, viéndose todos las caras
  • es deseable que todos los miembros del club conozcan los nombres de los demás; para ello es muy útil repartir hojas con las fotos y los nombres de todos.
La línea ideal de un club es la que mezcla el aprendizaje con el debate: es importante ampliar los márgenes del libro invitando a los lectores a que busquen datos sobre la época en la que se desarrolla la acción, analicen el estilo y la estructura de las obras o se documenten sobre el autor... el coordinador también debe hacerlo, por si los lectores no aceptan su invitación, y debe compartir sus fuentes de conocimiento con ellos, transmitiendo así la idea de que aprender nuevas cosas es muy fácil: sólo hay que ir a buscar las informaciones allá donde se encuentren. Antes de cada reunión el coordinador debe haber preparado la lectura de manera minuciosa:
  • tomando notas de los aspectos más destacables
  • preparando preguntas para lanzarlas durante la sesión, por ejemplo:
  • ¿qué ha parecido tal o cual personaje?
  • ¿son lógicas sus reacciones?
  • ¿recuerda a algún otro personaje conocido?
  • ¿alguien sabe cosas que puedan completar algunos aspectos de la acción narrada?
  • ¿es creíble lo que cuenta el autor?
  • ¿se entiende bien la obra o resulta complicada?
  • ¿qué estilo literario ha usado?
En las reuniones semanales el coloquio comenzará una vez que estén sentados todos los componentes del grupo. Se supone que todos los miembros acuden con la lectura realizada, pero si alguno no ha podido llegar al tope marcado no importa: escuchar a sus compañeros hablar de lo que ha ocurrido en las páginas no leídas por él es la mejor incitación para ponerse al día en la sesión siguiente.
La reunión puede comenzar pidiendo el coordinador que algún voluntario dé su opinión global sobre el trozo leído. Esa primera intervención irá dando lugar a otras, pero si llega un momento en el que el grupo calla, el coordinador debe lanzar nuevas preguntas. No hace falta decir que el coloquio ha de desarrollarse en un clima de respeto y tolerancia, evitando los diálogos particulares.
Se puede fomentar la costumbre de que los lectores anoten en una libreta los pasajes que más les hayan gustado y los lean en voz alta para los demás, compartiendo la emoción estética que a ellos les han causado. Y para introducir variedad en las sesiones, sobre todo cuando un libro está resultando pesado, conviene intercalar la lectura de artículos de prensa, poemas o teatro.
Los debates sobre el libro, especialmente si se ha seleccionado una obra de actualidad en la que se tocan temas cotidianos, pueden llevar a los lectores a tratar temas personales. A veces se llega incluso hasta el terreno de la confidencia; por ello ha de quedar claro que el secreto confidencial debe ser respetado.
Al final de cada libro es interesante hacer una rueda de conclusiones, invitando a todos los lectores -en el orden en el que están situados- a dar su opinión final sobre la obra. Es una buena forma de conseguir la participación de las personas más reservadas.

Juicio Final (John Katzenbach) Resumen.-

"Matthew Cowart , un famoso y ya establecido periodista de Miami, recibe la carta de un hombre condenado a muerte que asegura ser inocente. Gracias a sus pesquisas pone al descubierto una información que permite al convicto Robert Earl Fergurson salir en libertad. Sin embargo, y para su horror, el escritor se percata de que ha puesto en marcha una tremenda máquina de matar."

Una trama interesante, a dos semanas de haberlo comprado, considero que tiene una adicción por su fluidez en la intriga del acusado a muerte, es no es el asesino, que moustro se despertara si sale libre y que consecuencias debera afrontar el abogado Cowaert.

Seguiremos leyendo a ver que sucede mas adelante.-